Análisis Cefalométrico de McNamara
Marcello M. | agosto 28, 2026
Análisis Cefalométrico de McNamara: Guía Detallada para la Evaluación Esquelética, Dental y de la Vía Aérea
Revisión práctica y detallada del análisis de McNamara, incluyendo la posición y longitud de los maxilares, las relaciones verticales, las compensaciones dentales y la evaluación de la vía aérea.
Introducción
El análisis cefalométrico de McNamara es uno de los métodos más reconocidos para el diagnóstico ortodóncico y la planificación del tratamiento. Desarrollado por James A. McNamara Jr., este análisis combina conceptos cefalométricos tradicionales con mediciones diseñadas para evaluar la posición y las dimensiones reales del maxilar y la mandíbula.
Una de las principales ventajas del análisis de McNamara es su énfasis en las mediciones lineales. En lugar de depender principalmente de las relaciones angulares, el análisis evalúa la posición y las dimensiones de los maxilares en relación con estructuras craneofaciales de referencia.
Este enfoque puede ser especialmente útil para evaluar pacientes con discrepancias sagitales, alteraciones verticales, deficiencia mandibular, exceso maxilar o desequilibrios dentofaciales.
El análisis de McNamara también incluye mediciones relacionadas con la vía aérea superior, lo que resulta particularmente interesante cuando es necesario considerar conjuntamente la morfología esquelética y las dimensiones de la vía aérea.
Contexto histórico
El análisis de McNamara fue desarrollado como un enfoque alternativo y complementario a los análisis cefalométricos convencionales. Los análisis tradicionales, como Steiner, Downs y Tweed, dependen en gran medida de las mediciones angulares y de las relaciones entre diferentes puntos cefalométricos.
McNamara observó que las mediciones angulares pueden verse influenciadas por las variaciones de la morfología craneofacial. Por este motivo, su análisis concede una importancia considerable a las mediciones lineales y a las relaciones anatómicas.
El objetivo no era sustituir los sistemas cefalométricos existentes, sino proporcionar al clínico información adicional que pudiera mejorar el diagnóstico de las discrepancias esqueléticas y la planificación del tratamiento.
¿Qué evalúa el análisis de McNamara?
El análisis de McNamara evalúa varios componentes importantes del complejo craneofacial:
- Posición del maxilar
- Posición de la mandíbula
- Longitud esquelética efectiva del maxilar
- Longitud mandibular efectiva
- Relaciones faciales verticales
- Orientación del plano mandibular
- Relaciones dentales
- Dimensiones de la vía aérea superior
Estas mediciones permiten determinar si una maloclusión está relacionada principalmente con una alteración esquelética, una compensación dental o una combinación de ambos factores.
Sistema de referencias del análisis de McNamara
El análisis de McNamara utiliza diferentes puntos anatómicos y líneas de referencia para evaluar las relaciones sagitales y verticales del maxilar y la mandíbula.
Entre los principales puntos cefalométricos se encuentran:
- Nasion (N)
- Punto A
- Punto B
- Espina Nasal Anterior (ENA)
- Espina Nasal Posterior (ENP)
- Menton (Me)
- Gonion (Go)
- Condylion (Co)
- Porion (Po)
- Orbitale (Or)
El análisis depende especialmente de una identificación precisa de los puntos anatómicos utilizados para determinar la posición de los maxilares y su longitud efectiva.
Posición del maxilar
Una de las mediciones principales del análisis de McNamara es la relación entre el punto A y la perpendicular a Nasion.
La posición horizontal del punto A se evalúa respecto a una línea vertical de referencia que pasa por Nasion. Esto proporciona una evaluación lineal de la posición anteroposterior del maxilar.
Punto A respecto a la perpendicular a Nasion
Esta medición ayuda a determinar si el maxilar presenta una posición normal, retruida o protrusiva en relación con el sistema de referencia craneal.
A diferencia del ángulo ANB, que describe la relación relativa entre maxilar y mandíbula, esta medición se centra más directamente en la posición absoluta del maxilar.
Posición mandibular
La posición sagital de la mandíbula también se evalúa en relación con la perpendicular a Nasion.
La posición horizontal del punto B o del pogonion puede proporcionar información sobre la retrusión o protrusión mandibular. Esto resulta especialmente útil en pacientes con patrones esqueléticos de Clase II o Clase III.
Una deficiencia mandibular puede estar causada por una combinación de factores posicionales y dimensionales. Por ello, McNamara considera no solo la posición mandibular, sino también la longitud mandibular efectiva.
Longitud efectiva del maxilar
El análisis de McNamara evalúa la longitud efectiva del maxilar mediante una medición lineal entre Condylion y el punto A.
Longitud maxilar efectiva
Esta medición proporciona una estimación de la dimensión sagital efectiva del componente maxilar del esqueleto facial.
Es especialmente útil cuando se compara la dimensión maxilar con la longitud mandibular efectiva. Un paciente puede presentar una longitud mandibular relativamente normal pero una posición posterior, o puede presentar una mandíbula corta con una posición relativamente normal.
Longitud mandibular efectiva
Uno de los aspectos clínicamente más útiles del análisis de McNamara es la evaluación de la longitud mandibular efectiva.
Generalmente se mide desde Condylion (Co) hasta Gnathion (Gn).
Longitud mandibular efectiva
Esta medición ayuda a diferenciar entre una mandíbula que es corta y una mandíbula que presenta principalmente una posición retruida.
Esta distinción puede ser clínicamente importante. Dos pacientes pueden presentar una relación de Clase II similar, pero uno puede tener una mandíbula de tamaño relativamente normal situada posteriormente, mientras que el otro puede presentar una mandíbula realmente corta.
Las implicaciones terapéuticas pueden ser diferentes dependiendo de la causa anatómica de la discrepancia.
Diferencial maxilomandibular
McNamara también considera la relación entre las longitudes efectivas del maxilar y la mandíbula.
La diferencia entre Co–Gn y Co–A proporciona información sobre el tamaño sagital relativo de los componentes maxilar y mandibular.
Una relación sagital normal no significa necesariamente que ambos maxilares tengan dimensiones normales. La diferencia entre las longitudes maxilar y mandibular efectivas puede revelar discrepancias en el tamaño esquelético.
Por esta razón, el análisis de McNamara puede aportar información complementaria a los análisis angulares como el ANB.
Evaluación vertical
El análisis de McNamara también evalúa la posición vertical de la región anterior del maxilar y la orientación del plano mandibular.
La posición vertical del maxilar puede evaluarse mediante la relación entre la Espina Nasal Anterior y el plano horizontal de Frankfort.
Esto permite determinar si el maxilar presenta una posición vertical relativamente normal o si existe evidencia de exceso o deficiencia vertical maxilar.
El ángulo del plano mandibular también se considera para evaluar el patrón vertical facial.
Ángulo del plano mandibular
El plano mandibular se evalúa habitualmente en relación con el plano horizontal de Frankfort.
Esta medición proporciona información sobre el patrón vertical facial y la rotación mandibular.
| Patrón | Interpretación general |
|---|---|
| Ángulo bajo del plano mandibular | Tendencia de crecimiento más horizontal y menor altura facial inferior |
| Ángulo medio del plano mandibular | Patrón facial vertical relativamente equilibrado |
| Ángulo alto del plano mandibular | Tendencia de crecimiento más vertical y mayor altura facial inferior |
Como ocurre con todas las mediciones cefalométricas, estos valores deben interpretarse teniendo en cuenta la morfología facial global del paciente y no como umbrales diagnósticos aislados.
Mediciones dentales
El análisis de McNamara no se limita a las estructuras esqueléticas. También se evalúan las relaciones dentales para determinar el grado de compensación dentoalveolar.
Entre las mediciones importantes se encuentran la posición de los incisivos superiores e inferiores en relación con sus respectivas bases esqueléticas.
Estas mediciones ayudan a responder una pregunta diagnóstica fundamental:
¿La maloclusión es principalmente esquelética, dental o una combinación de ambas?
Por ejemplo, un paciente con una relación esquelética de Clase II puede presentar incisivos mandibulares proinclinados que compensan parcialmente la discrepancia esquelética. Reconocer esta compensación es importante antes de establecer la mecánica ortodóncica o valorar una corrección quirúrgica.
Posición de los incisivos superiores
La posición de los incisivos superiores se evalúa en relación con la base esquelética maxilar y con las estructuras verticales de referencia.
Una proinclinación o retroinclinación excesiva puede indicar una compensación dentoalveolar o contribuir a la apariencia de una discrepancia sagital.
Evaluar la posición de los incisivos es especialmente importante antes del tratamiento, ya que el movimiento ortodóncico de los dientes puede modificar las relaciones faciales y esqueléticas aparentes.
Posición de los incisivos mandibulares
La posición de los incisivos mandibulares constituye otro componente importante del análisis.
La inclinación y posición de los incisivos inferiores pueden proporcionar información sobre la compensación dentoalveolar y sobre los límites disponibles para el movimiento ortodóncico.
Esto es especialmente relevante en pacientes con discrepancias esqueléticas importantes, en los que una compensación excesiva de los incisivos puede limitar la cantidad de camuflaje ortodóncico que puede realizarse de forma segura.
Evaluación de la vía aérea
Una característica distintiva del enfoque de McNamara es la inclusión de mediciones de la vía aérea superior.
Se evalúan habitualmente regiones correspondientes a la vía aérea nasofaríngea y orofaríngea.
Las mediciones de la vía aérea se realizan generalmente desde la pared faríngea posterior hasta las estructuras anatómicas correspondientes en el plano sagital.
¿Por qué incluir la vía aérea?
La morfología craneofacial y las dimensiones de la vía aérea pueden estar relacionadas, especialmente en pacientes con deficiencia mandibular, deficiencia maxilar o determinados patrones de crecimiento vertical.
Sin embargo, las mediciones de la vía aérea deben considerarse información complementaria y no un diagnóstico independiente de una enfermedad respiratoria.
Análisis de McNamara y maloclusión de Clase II
El análisis de McNamara es especialmente útil para la evaluación de las maloclusiones de Clase II.
Una relación esquelética de Clase II puede ser consecuencia de diferentes combinaciones:
- Prognatismo maxilar
- Retrognatia mandibular
- Longitud mandibular reducida
- Combinación de alteraciones maxilares y mandibulares
- Compensación dentoalveolar
Los análisis angulares tradicionales pueden identificar una relación de Clase II, pero no siempre permiten explicar su causa anatómica.
Al combinar la posición maxilar, la posición mandibular y las longitudes efectivas de los maxilares, el análisis de McNamara puede ayudar a identificar qué componente esquelético contribuye en mayor medida a la discrepancia.
Análisis de McNamara y maloclusión de Clase III
El mismo principio se aplica a las maloclusiones de Clase III.
Una relación esquelética de Clase III puede estar causada por una deficiencia maxilar, un exceso mandibular o una combinación de ambos factores.
La evaluación de las longitudes maxilar y mandibular efectivas puede ayudar a diferenciar estos patrones.
Esta distinción puede ser especialmente importante al valorar pacientes para tratamiento ortopédico, camuflaje ortodóncico o cirugía ortognática.
Análisis de McNamara en pacientes en crecimiento
Las mediciones lineales son especialmente útiles en pacientes en crecimiento, ya que las dimensiones craneofaciales cambian considerablemente con la edad.
McNamara destacó la importancia de comparar las mediciones con valores de referencia apropiados para la edad y el sexo.
En un paciente en crecimiento, el clínico no debe preguntarse únicamente si una medición se encuentra actualmente fuera de un rango de referencia. También es importante considerar el potencial de crecimiento del paciente y los cambios esperados a lo largo del tiempo.
Por este motivo, los registros cefalométricos seriados pueden proporcionar información adicional sobre los cambios en las longitudes efectivas del maxilar y la mandíbula.
Análisis de McNamara y aparatos funcionales
En pacientes con deficiencia mandibular, las mediciones de McNamara pueden ser útiles para evaluar tratamientos que incluyen aparatos funcionales u ortopédicos.
Al registrar la longitud mandibular efectiva y la posición mandibular antes del tratamiento, el ortodoncista puede comparar los registros posteriores y evaluar los cambios esqueléticos y dentales.
Esta distinción es importante porque los cambios producidos por el tratamiento pueden incluir tanto adaptación esquelética como compensación dentoalveolar.
Análisis de McNamara y cirugía ortognática
El análisis también puede contribuir a la evaluación de pacientes candidatos a cirugía ortognática.
Las longitudes efectivas de los maxilares y sus posiciones sagitales pueden ayudar a caracterizar la discrepancia esquelética antes del tratamiento.
En un paciente quirúrgico, el análisis debe integrarse con el examen facial clínico, las fotografías, la oclusión dental, las imágenes tridimensionales cuando estén indicadas y los objetivos funcionales y estéticos del paciente.
Los valores cefalométricos por sí solos nunca deberían determinar el plan quirúrgico.
Principales mediciones del análisis de McNamara
| Medición | Objetivo clínico |
|---|---|
| Punto A – perpendicular a Nasion | Posición sagital del maxilar |
| Pogonion – perpendicular a Nasion | Posición sagital de la mandíbula |
| Co–A | Longitud maxilar efectiva |
| Co–Gn | Longitud mandibular efectiva |
| Diferencial Co–A / Co–Gn | Tamaño esquelético relativo de los maxilares |
| ENA respecto al plano horizontal de Frankfort | Posición vertical del maxilar |
| Plano mandibular respecto al plano horizontal de Frankfort | Patrón facial vertical |
| Mediciones de los incisivos superiores e inferiores | Posición dental y compensación |
| Mediciones de la vía aérea superior | Evaluación de las dimensiones sagitales de la vía aérea |
Interpretación clínica paso a paso
Una forma práctica de interpretar el análisis de McNamara es seguir una secuencia estructurada.
- Evaluar la posición maxilar. Determinar si el maxilar presenta una posición adecuada respecto a la perpendicular a Nasion.
- Evaluar la posición mandibular. Analizar la posición sagital de la mandíbula.
- Evaluar la longitud maxilar. Examinar Co–A para determinar la dimensión maxilar efectiva.
- Evaluar la longitud mandibular. Examinar Co–Gn para determinar si existe una deficiencia mandibular dimensional, posicional o ambas.
- Comparar las longitudes maxilares. Evaluar el diferencial maxilomandibular.
- Evaluar el patrón vertical. Analizar la posición vertical del maxilar y la orientación del plano mandibular.
- Evaluar los incisivos. Determinar si existe compensación dentoalveolar.
- Evaluar la vía aérea cuando esté clínicamente indicado. Utilizar las mediciones de la vía aérea como información complementaria y no como diagnóstico aislado.
Ventajas del análisis de McNamara
- Fuerte énfasis en las mediciones esqueléticas lineales
- Evaluación útil de la longitud efectiva de los maxilares
- Ayuda a diferenciar el tamaño esquelético de la posición esquelética
- Especialmente útil en pacientes en crecimiento
- Proporciona información sobre las relaciones faciales verticales
- Incluye mediciones complementarias de la vía aérea
- Puede combinarse con otros análisis cefalométricos
- Útil para la planificación de tratamientos ortodóncicos y ortognáticos
Limitaciones del análisis de McNamara
Como todos los sistemas cefalométricos, el análisis de McNamara presenta determinadas limitaciones.
- Las radiografías cefalométricas proporcionan una representación bidimensional de una anatomía tridimensional.
- La identificación de los puntos anatómicos puede introducir errores de medición.
- Los valores de referencia pueden variar según la edad, el sexo, la etnia y la población estudiada.
- Las mediciones lineales pueden verse afectadas por la magnificación y las características de la imagen radiográfica.
- Las mediciones de la vía aérea en telerradiografías laterales proporcionan únicamente una evaluación bidimensional limitada de una estructura tridimensional compleja.
- El análisis no puede sustituir al examen clínico ni al análisis facial completo.
Por estos motivos, las mediciones de McNamara deben interpretarse como parte de un proceso diagnóstico más amplio y no como valores absolutos que determinen por sí solos el tratamiento.
Análisis de McNamara en la ortodoncia digital
El software de ortodoncia digital puede simplificar considerablemente el proceso de realización del análisis de McNamara.
Una vez identificados los puntos cefalométricos relevantes, el software puede calcular automáticamente las mediciones lineales, las relaciones angulares, las diferencias entre las longitudes maxilares y mandibulares y las dimensiones de la vía aérea.
La detección de puntos asistida por inteligencia artificial puede reducir aún más el tiempo necesario para realizar el trazado manual.
- Importar la telerradiografía lateral.
- Identificar los puntos esqueléticos y dentales necesarios.
- Verificar manualmente los puntos detectados automáticamente.
- Calcular las mediciones de McNamara.
- Revisar la posición del maxilar y la mandíbula.
- Comparar las longitudes maxilar y mandibular efectivas.
- Evaluar el patrón esquelético vertical.
- Evaluar la compensación dental.
- Revisar las mediciones de la vía aérea cuando sea clínicamente relevante.
- Integrar los resultados con el diagnóstico clínico completo del paciente.
McNamara en comparación con otros análisis cefalométricos
El análisis de McNamara es especialmente útil cuando se combina con otros sistemas cefalométricos clásicos.
| Análisis | Enfoque principal |
|---|---|
| McNamara | Relaciones esqueléticas lineales, longitudes efectivas de los maxilares, patrón vertical y vía aérea |
| Steiner | Relaciones esqueléticas y dentales sagitales |
| Tweed | Posición de los incisivos mandibulares y patrón facial |
| Downs | Relaciones esqueléticas, dentales y faciales |
| Jarabak | Proporciones verticales y dirección del crecimiento mandibular |
En lugar de elegir un único análisis, el clínico puede utilizar mediciones complementarias de diferentes sistemas para obtener una comprensión más completa de la morfología craneofacial del paciente.
Ejemplo clínico: paciente con Clase II
Consideremos un paciente en crecimiento que presenta una relación molar y canina de Clase II y un resalte aumentado.
Un análisis convencional puede mostrar un aumento del ángulo ANB. Sin embargo, este dato por sí solo no permite determinar la causa subyacente de la relación de Clase II.
El análisis de McNamara puede utilizarse para evaluar:
- La posición sagital del maxilar
- La posición sagital de la mandíbula
- La longitud maxilar efectiva
- La longitud mandibular efectiva
- El diferencial maxilomandibular
- Las relaciones faciales verticales
- La compensación de los incisivos
El diagnóstico resultante puede mostrar que el paciente presenta un maxilar relativamente normal, pero una mandíbula corta y retruida. Alternativamente, la discrepancia principal puede ser maxilar, o puede existir una combinación de ambos factores.
Esta información adicional puede mejorar la planificación del tratamiento y ayudar a determinar si deben considerarse enfoques ortopédicos, ortodóncicos o quirúrgicos.
Por qué es importante la longitud efectiva de los maxilares
Uno de los conceptos más importantes del análisis de McNamara es la diferencia entre posición y tamaño.
Una mandíbula puede encontrarse en una posición posterior porque es corta, porque está posicionada posteriormente a pesar de presentar una longitud adecuada, o porque ambas condiciones están presentes.
Estas diferentes situaciones anatómicas pueden producir una apariencia clínica similar de Clase II.
Por lo tanto, las mediciones de las longitudes efectivas de los maxilares proporcionan una perspectiva adicional de gran valor diagnóstico.
La posición indica dónde está situado el maxilar.
La longitud indica qué tamaño tiene.
Esta distinción constituye uno de los conceptos centrales del enfoque de McNamara.
Puntos clave para la práctica clínica
- McNamara pone especial énfasis en las mediciones lineales craneofaciales.
- El análisis evalúa tanto la posición como la longitud efectiva del maxilar y la mandíbula.
- Co–A proporciona una estimación de la longitud maxilar efectiva.
- Co–Gn proporciona una estimación de la longitud mandibular efectiva.
- El diferencial maxilomandibular ayuda a evaluar el tamaño relativo de los maxilares.
- Las mediciones verticales ayudan a caracterizar el patrón de crecimiento facial.
- Las mediciones dentales ayudan a identificar la compensación dentoalveolar.
- Las mediciones de la vía aérea proporcionan información complementaria sobre las dimensiones sagitales de la vía aérea faríngea.
- McNamara debe interpretarse junto con el examen clínico y el resto de la información diagnóstica.
Conclusión
El análisis cefalométrico de McNamara proporciona un marco completo para evaluar las relaciones esqueléticas y dentales en pacientes ortodóncicos.
Su principal fortaleza reside en el uso de mediciones lineales para evaluar tanto la posición como el tamaño efectivo del maxilar y la mandíbula. Esto permite diferenciar entre discrepancias posicionales y dimensionales que pueden parecer similares desde el punto de vista clínico.
El análisis es especialmente útil en las maloclusiones de Clase II y Clase III, en pacientes en crecimiento, en las discrepancias esqueléticas verticales y en los casos en los que la planificación del tratamiento requiere una comprensión detallada de las dimensiones maxilares.
La inclusión de mediciones de la vía aérea añade otra dimensión útil al análisis, aunque estas mediciones deben interpretarse con precaución y no deben considerarse un sustituto de una evaluación específica de la vía aérea cuando esté clínicamente indicada.
En la ortodoncia moderna, el análisis de McNamara puede integrarse con otros sistemas cefalométricos como Steiner, Tweed, Downs y Jarabak para obtener una visión diagnóstica más completa.
En última instancia, el valor del análisis cefalométrico no reside en un único número. Su verdadero valor está en comprender cómo interactúan múltiples mediciones para explicar la morfología craneofacial individual del paciente y orientar la planificación del tratamiento.
Referencias
- McNamara JA Jr. A method of cephalometric evaluation. American Journal of Orthodontics. 1984;86(6):449–469.
- McNamara JA Jr. Components of Class II malocclusion in children 8–10 years of age. Angle Orthodontist.
- McNamara JA Jr, Brudon WL. Orthodontic and Orthopedic Treatment in the Mixed Dentition. Needham Press.
- Proffit WR, Fields HW, Larson B, Sarver DM. Contemporary Orthodontics. Elsevier.
- Jacobson A. Radiographic Cephalometry: From Basics to 3-D Imaging. Quintessence Publishing.