La ortodoncia se ocupa de las desviaciones de la oclusión normal. Una maloclusión es una variación respecto a una norma aceptada, no una enfermedad. Planificar un tratamiento rara vez es una decisión de sí o no: consiste en sopesar un abanico de opciones para encontrar la más adecuada para cada paciente.
La oclusión ideal es la excepción
Una oclusión estática ideal combina relaciones molares e incisivas de clase I con dientes bien alineados. Sin embargo, una oclusión aceptable solo se desarrolla de forma natural en aproximadamente el 30–40 % de la población de las sociedades occidentales. Su desarrollo depende de varios factores: el tamaño de los maxilares y su relación entre sí; el tamaño, número y forma de los dientes; y la forma y el comportamiento de los labios, la lengua y la musculatura perioral.
¿Quién necesita tratamiento?
Como no existe un umbral de enfermedad, los propios ortodoncistas discrepan a menudo sobre cuándo el tratamiento se vuelve necesario (Richmond et al., 1994). Por eso, sistemas públicos de salud como los del Reino Unido y Escandinavia usan índices ortodóncicos para priorizar la atención, basados sobre todo en el perjuicio estético y de salud dental (Brook y Shaw, 1989).
Por qué consultan los pacientes
- La motivación principal es el deseo de mejorar la apariencia dental (Shaw et al., 1991).
- La maloclusión puede exponer a los niños a burlas y acoso, con consecuencias psicosociales (Shaw et al., 1980; Seehra et al., 2011).
- El tratamiento puede aportar beneficios psicosociales y una mejor calidad de vida relacionada con la salud oral; el tratamiento ortodóncico-quirúrgico combinado se ha asociado con una mejor autoestima (Arndt et al., 1986).
El método de este curso
Estos beneficios dependen de un diagnóstico sólido. Como en cualquier otro campo de la medicina, se basa en tres pasos:
- Anamnesis: motivación, antecedentes dentales, familiares y médicos.
- Exploración clínica: extraoral y luego intraoral.
- Pruebas complementarias: radiografías y análisis cefalométrico (tratados en el curso complementario).
Cada paso termina con un cuestionario basado en casos clínicos breves.
Fuente principal: Cobourne MT, Fleming PS, DiBiase AT, Ahmad S. Clinical Cases in Orthodontics. Wiley-Blackwell, 2012, capítulo 1.