Diagnóstico ortodóncico 2: análisis cefalométrico

Las radiografías en el diagnóstico ortodóncico

Las radiografías van después de la exploración clínica, nunca en su lugar. Responden a las preguntas que la exploración ha planteado.

La radiografía panorámica

La panorámica suele estar indicada antes del tratamiento, para comprobar la presencia y posición de los dientes no erupcionados y la longitud y morfología radiculares. Conozca sus límites:

Las radiografías intraorales (periapicales, oclusal superior) aportan más detalle, sobre todo en la región anterior del maxilar (Witcher et al., 2010), y la técnica de paralaje permite localizar dientes no erupcionados.

La telerradiografía

La telerradiografía se toma con un cefalostato, que mantiene la cabeza a una distancia fija del tubo y del receptor. La magnificación es, por tanto, constante para cada aparato, lo que permite comparar directamente radiografías del mismo paciente en distintos momentos o de distintos pacientes. La proyección lateral es la estándar; ocasionalmente se toma una posteroanterior para asimetrías faciales o para localizar dientes incluidos.

El análisis cefalométrico aporta datos numéricos sobre:

Ayuda a entender la etiología de una maloclusión, apoya el diagnóstico y la planificación, y proporciona una referencia medible para seguir el tratamiento y el crecimiento mediante la superposición de radiografías sucesivas.

Cuándo solicitarla

No de forma rutinaria. Una telerradiografía lateral está justificada cuando el tratamiento implicará:

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Fuente principal: Cobourne MT, Fleming PS, DiBiase AT, Ahmad S. Clinical Cases in Orthodontics. Wiley-Blackwell, 2012, capítulo 1.